Recuperación de cirugía digestiva/proctológica

La fisioterapia juega un papel esencial en la recuperación de cualquier cirugía, ya que, con un tratamiento postoperatorio precoz y bien orientado, se potencian los resultados de la misma, se contribuye a evitar, en la medida de lo posible, nuevas recidivas -ya sea en la cirugía de rectocele como en la de fisuras anales- y se acortan los plazos de recuperación.

Cualquier cicatriz a nivel esfinteriano o muscular en las estructuras responsables de la defecación puede ser causa de dolor postdefecatorio o incluso de incontinencia de gases o heces.

La fisioterapia  realiza un tratamiento para mejorar la elasticidad de los tejidos cicatriciales, para generar una correcta cicatrización tanto a nivel interno como externo de la estructura y así favorecer la movilidad para que no se vea restringida  ninguna de sus funciones.