Hoy es 18 de octubre, Día Internacional de la Menopausia, desde Fisiopelvis queremos ayudar a concienciar sobre la importancia de la evaluación y prevención en la salud de las mujeres, durante este período de su vida.

Según la OMS, dentro de unos 30 años habrá más de mil millones de mujeres con cincuenta o más de cincuenta años, el triple que en 1990. Un gran número de estas mujeres tendrá una larga vida por delante y su calidad de vida puede verse afectada por las enfermedades y desarreglos asociados con la pérdida de estrógenos.

Las secuelas más frecuentes de la menopausia que podemos prevenir y/o tratar desde Fisiopelvis  son las Urogenitales, Coloproctológicas y las Sexuales; el déficit de estrógenos característico de esta etapa de la vida provoca una atrofia o disminución del tamaño de la uretra y vagina, y un debilitamiento de los músculos, fascias y ligamentos del Suelo Pélvico, siendo estos los factores determinantes que provocan la aparición de la mayor parte de las patologías Urogenitales como son la Incontinencia Urinaria y los Prolapsos genitales; así como alteraciones sexuales como la Dispareunia  (dolor durante las relaciones sexuales) y el Vaginismo; y el Estreñimiento a nivel coloproctológico.

 La menopausia viene precedida de la premenopausia, que suele comenzar unos 2-4 años antes de la última menstruación y dura hasta un año después de la misma. Entre los 40-50 años, la mujer va experimentando cambios debidos a este proceso natural, causados en gran medida por la disminución de los niveles hormonales provocando numerosos síntomas o favoreciendo la aparición de las patologías antes descritas. Pues bien, la fisioterapia en pelviperineología es un gran aliado a la hora de combatir esos problemas llevando a cabo un abordaje integral de las secuelas.

Entre las técnicas de tratamiento que os proponemos desde Fisiopelvis;  es fundamental, el aprendizaje de los ejercicios de suelo pélvico, los más conocidos son los ejercicios de Kegel; pero no todo el mundo es capaz de hacerlos correctamente, por ello se usan para su aprendizaje técnicas complementarias como el biofeedback (consigue mejorar la continencia e integrar la musculatura en las actividades de la vida diaria), la terapia manual ( el masaje perineal busca la mejoría del tejido aumentando la vascularización y oxigenación, elastificándolo, normalizando el tono e inhibiendo loa puntos dolorosos), la electroterapia ( modula el dolor, mejora el retorno venoso y enseña a la paciente a controlar una musculatura que muchas veces no sabe controlar), la termoterapia, la diatermia, la punción seca, la Gimnasia Abdominal Hipopresiva, los estiramientos, la osteopatía o la corrección postural global.